Derrota histórica del MAS en Bolivia: Ganó Paz Pereira y ganó una pelota con «Tuto» Quiroga - Worldwide Elections

Tras 20 años de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), Bolivia experimentará un cambio histórico y un giro hacia la derecha. El poder lo ostentará Rodrigo Paz Pereira (57) y el expresidente liberal Jorge “Tuto” Quiroga (65), cuyo equilibrio de poder estará definido por una figura inesperada.

El senador e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), fue representado por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y resultó en una cobertura porque apareció con 8.3% en las últimas encuestas y fue el más votado con 32.13%, con 91.96% de los minutos examinados.

Los movimientos que se oponen firmemente al gobierno liderarán la primera ronda de batallas desde la nueva Constitución de 2009, el 19 de octubre.

De esta manera, el senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge «Tuto» Quiroga competirán por la presidencia de Bolivia en la segunda vuelta. Ambos figuraron entre los candidatos más votados en las elecciones presidenciales de este domingo, marcadas por una profunda crisis económica en el país, la división de la oposición y la ruptura dentro de la comunidad y el MAS, que perderá el poder durante décadas tras la primera victoria electoral de Evo Morales en 2005.

Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano) obtuvo más de 1.561.000 votos -32.08%- y Quiroga (Alianza Libre) superó los 1.311.000 -26.94-, según los resultados preliminares emitidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) con más de 90% de votos contados.

Detrás se situó el empresario Samuel Doria Medina —quien según las encuestas se perfilaba como favorito— con 19.93% y el principal aspirante de la izquierda, Andrónico Rodríguez, con 8.15%.

El partido gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) sufrió una debacle histórica al quedar en sexto lugar con 3.14% votos.

Según el TSE, la participación fue de 78.55% sobre un patrón de 7,5 millones de ciudadanos calificados.

Paz, que se presenta como una figura de la renovación política de centro, y Quiroga, más alineado con la derecha conservadora, se enfrentarán el 19 de octubre en la segunda vuelta.

Esto sienta un precedente: desde que se instauró el sistema de globos en 2009 en Bolivia, todas las elecciones se han decidido en la primera votación.

La Constitución boliviana establece que un candidato puede ganar la presidencia en la primera vuelta si obtiene más de 50% de votos válidos, o al menos 40% con una diferencia de diez puntos porcentuales sobre la segunda.

El avance del proyecto Paz y Quiroga también anticipa un cambio histórico en la política boliviana, ya que los ciudadanos elegirán a un presidente que no se quedará atrás tras décadas de gobierno del MAS.

El resultado confirma la fractura y el declive de la fuerza política fundada por Evo Morales, lo que dejó al conflicto dividido y con un apoyo electoral mucho menor que el que ha caracterizado la política boliviana en los últimos 20 años.

Crisis económica y fragmentación política

Las elecciones sirven de telón de fondo para la peor crisis económica de los últimos 40 años.

Bolivia enfrenta una inflación interanual cercana a 25%, escasez de combustible, pérdida de valor del boliviano en el mercado paralelo y dificultades para acceder a dólares.

Los analistas atribuyen la fragmentación del voto al malestar social vinculado a la crisis, lo que explica por qué ningún candidato superó el 33% en la primera vuelta.

Otro de los factores determinantes fue la fractura del Movimiento Socialista, que condujo a estas elecciones.

El presidente Luis Arce se retiró de la contienda en mayo y brindó su apoyo a su exministro de gobierno, Eduardo del Castillo, quien se presentó con el acrónimo MAS-IPSP con resultados mucho menores a los esperados.

Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y figura emergente de la izquierda, intentó presentarse como una alternativa a su propia alianza, pero no logró capitalizar el voto del MAS.

El expresidente Evo Morales, inhabilitado por los tribunales para presentarse a las elecciones, denunció la «proscripción» de su participación electoral y promovió el voto nulo, lo que dejó solo unos pocos papeles más.

Los votos nulos ascendieron a 1.165.000, con un 18,9%, muy por encima del promedio de mítines anteriores que rondaban el 3,7%.

Sin embargo, teniendo en cuenta esta fecha y el llamado de Morales, los resultados preliminares indican que ella todavía está dispuesta a postularse a la presidencia.

Por lo tanto, la segunda ronda se enfrentará a proyectos opuestos que coinciden en su rechazo al MAS, pero difieren en sus enfoques.

El 19 de octubre, en cualquier caso, afrontaremos el reto de inaugurar un nuevo ciclo político en un contexto marcado por una de las peores crisis económicas de las últimas décadas en el país sudamericano.

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